¿Qué viene?

 In Covid, Reingeniería

A lo largo de estos días de confinamiento nos hemos dado a la tarea de participar en diferentes foros y conferencias, todas enfocadas en tratar de encontrar el mejor camino ante esta inigualable y extraña situación de la cual se generan un sinnúmero de especulaciones, pero no dejan de ser eso, especulaciones.

Nadie sabemos en realidad como vamos a regresar; que si poco a poco, con mucha cautela (miedos y economía lastimada), que si los restaurantes no volverán a ser lo mismo dado que ahora tendrán que tener una distancia importante entre mesas y comensales, que si la cadena de suministros tardará en recuperarse y no será la misma.

No podemos tampoco compararlo con el pasado, esta crisis se asemeja en varios aspectos a una guerra, pero es un hecho que no lo es. Las situaciones tras las guerras dejaron daños físicos importantes en pueblos y ciudades, la gran diferencia es que ahora no hay daños materiales. Las fábricas, las grandes plantas, los productores, los restaurantes y hoteles se encuentran en buen estado.

Pero ¿cómo echamos a andar la maquinaria nuevamente como si no hubiese pasado nada?

Nosotros creemos que cambiará de manera definitiva la forma de ver y hacer negocios, habrá que sentarnos a trabajar (¿y por qué no desde ahora?), en buscar la fórmula de reactivación no solo de mi negocio sino de todos los socios que la conforman, comenzando por mis colaboradores pero desde luego con todos los proveedores.

Habrá seguramente que modificar los márgenes, aceptar que ahora lo importante no será generar más ganancias a base de ahorros o recortes, sino que habrá que trabajar en hacer más, dar más y obtener, por lo pronto, continuidad de negocio y en adelante mayores ganancias compartiendo los buenos resultados.

Los negocios deben de crecer en todas direcciones, esto quiere decir que deberán de ser compartidos para poder regresar a la estabilidad.

Ahora habrá más clientes gastando menos pero regresando con mayor frecuencia.

Todos, realmente todos, debemos estar dispuestos a entender que los productores de alimentos y bebidas tendrán que cambiar sus márgenes, no son para que ganemos más por producto, sino que bajarán para que vendamos más a menores precios. Esto empleará a más gente (bien pagada) y hará que la cadena de suministro de mi negocio sea mayor en todos los sentidos. Incrementando la riqueza en toda la cadena, dando más trabajo a más personas.

Mayores volúmenes, mayores beneficios para todos.

Simple y fácil, el verdadero ejercicio de economía de escala.

Dejaremos de ver el renglón de nómina como un gasto, lo convertiremos en una inversión para mejorar y crecer. Hacer que las personas y los negocios crezcan de igual forma, pero no como retórica vacía, hacerlo realidad será el mejor y más sólido camino hacia adelante.

Las personas hacemos el mundo, hagamos que nuestros negocios generen más y mejores personas, mejor preparadas, profesionales, para dar cada vez más, y el beneficio será inmediato: más clientes, más satisfechos y más veces de regreso en el negocio.

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